
La UD Salamanca sufrió hasta el final así como los 600 aficionados desplazados, pero que partido hizo y como se disfrutó en el campo. Nunca un pitido final sonó tanto a flautas tocadas por ángeles, porque casi nunca fue tan importante que acabara un partido con una victoria a favor. Villarreal B 1-UD Salamanca 2.
Un gol en el primer tiempo de Salva Sevilla parecía poner en camino al equipo pero el Villarreal B se convirtió, en esa carrera de vallas que ha sorteado el equipo de D’Alessandro, en la más alta de ellas.
Los inevitables nervios empezaban a aparecer, más en la grada que en el campo porque transcurrían los minutos y se conocían otros resultados, y en esas Toti avanzó por su banda y vio la entrada de Perico por el centro, el malagueño pisó el área con todo a favor pero Juan Carlos salió bien y rechazó su disparo. El balón le quedó muerto a Salva Sevilla dos metros por detrás de la frontal y desde allí fusiló para llevar el esférico al fondo de las redes de la portería amarilla.
Un pequeño respiro para las aceleradas palpitaciones del corazón unionista, aunque lo cierto es que el partido no dejaba un respiro porque el Villarreal apenas se resentía. Fue en una de esas salidas cuando los locales encontraron el empate.
D’Alessandro no dudó, tocaba mover el banquillo porque había jugadores fundidos, desgastados y optó por dar entrada a Kike. Le metió una velocidad más al ataque charro y recibió su premio con el que, posiblemente, fuera su gol más importante hasta ayer. El joven jugador recogió un balón en la frontal, recortó a su par y soltó un derechazo que tras tocar en el palo derecho cruzó la portería hasta el izquierdo y besó las mallas.
Respiro y otros 40 minutos de sufrimiento aliviados por un Biel que se lució en dos auténticos paradones. El protagonista de la jornada fue Kike López. El salmantino continuó con su estupenda racha goleadora y anotó el tanto que le dio la salvación a los unionistas.
La Unión Deportiva Salamanca garantizó su permanencia en segunda.
Vía | Noticias salamanca


